En torno a palabras y silencios (*)


“Si se calla el cantor calla la vida,
Porque la vida misma es todo un canto”.
Horacio Guarany.(1)


Autor: Lic. Guillermo E Unzain
Actualizado el 4 de septiembre de 2014

En este artículo intentaré, apoyándome en una ficción, plantear algunos conceptos inherentes a un especial período de la vida, y a la vez situar el particular punto crítico de una trama entre padre e hijo, donde irrumpe el pasaje al acto suicida. Me refiero de esta manera a la pubertad, momento de reorganización subjetiva, que inclusive desde una mirada social, no pasa desapercibida. A propósito, Freud expresa que…”contemporáneo al doblegamiento y la desestimación de estas fantasías claramente incestuosas (está hablando en este punto de la barrera del incesto), se consuma uno de los logros psíquicos más importantes, pero también más dolorosos, del período de la pubertad: el desasimiento respecto de la autoridad de los progenitores, el único que crea la oposición, tan importante para el progreso de la cultura, entre las nuevas y antiguas generaciones”… (2)

Les comento entonces los pasajes centrales de una interesante película que se estrenó en 1989: “La Sociedad de los Poetas Muertos” (3), cuyo desarrollo  transcurre durante 1959, en el marco de una estricta y tradicional escuela secundaria norteamericana,” Welton”, que solo admite varones.

Las primeras escenas muestran el inicio de las clases, con una ceremonia cargada de solemnidad y protocolos,  incluye a los  profesores uniformados con toga y el desfile, al son de un gaitero, de estandartes que llevan inscriptos los cuatro pilares del colegio: TRADICION, HONOR, DISCIPLINA, EXCELENCIA. Se despliega un ritual donde un docente de edad avanzada enciende con su vela la de un niño, iniciándose así una sucesión de traspaso de una llama  que simboliza la luz del conocimiento. En este acto es presentado el Sr. John Keating, nuevo profesor de literatura y egresado del colegio.

Para comenzar a desglosar algunas ideas incursiono en el diccionario de la “Real Academia Española” (4), donde las tres primeras acepciones del término  tradición son: 
“1 -Transmisión de noticias, composiciones literarias, doctrinas, ritos, costumbres, etc., hecha de generación en generación”.
“2 - Noticia de un hecho antiguo transmitida de este modo”.
“3 - Doctrina, costumbre, etc., conservada en un pueblo por transmisión de padres a hijos.”

Evidentemente en este fenómeno de comunicación  se pone en juego un conjunto de ideas que cobran un peso tal que constituyen  mandatos e ideales para los miembros de una comunidad.

Freud en 1914(5), escribe un texto con motivo del  quincuagésimo aniversario del colegio donde cursó su bachillerato. Aquí reflexiona sobre la adolescencia partiendo de la experiencia propia. Ubica el lugar central de los profesores y maestros que, como figuras de autoridad sucedáneas al padre, proponen nuevas identificaciones en un tiempo de construcción de nuevos ideales, teñido de amores y rebeldías.

En el film, los ejes del  relato se van construyendo  entre un grupo de alumnos, el Sr. Keating y las normas de la institución; pero a la vez,  con un vector principal  desplegado en la relación entre  el  joven Neil  y su padre. Precisamente, en este primer día de escuela, mientras los alumnos se van ubicando en las habitaciones  y Neil se encuentra con  sus compañeros, se hace presente su padre, el Sr. Perry, exigiéndole que deje las actividades extracurriculares. Reconociéndose como un alumno aplicado,  intenta hacer valer sus buenas calificaciones, pero la posición paterna es estricta, no hay lugar a discusión.

Por otra parte y como contrapartida, Keating entra  silbando y con un andar despreocupado a dictar la primer clase. Invita a que  lo acompañen al salón de trofeos y  propone que se dirijan a él como “Oh Capitán, mi Capitán”, tomando esta nominación de un poema de Walt Whitman. Luego juega con las fotos de los ex alumnos y simulando una voz del mas allá introduce una frase  que  expresa un principio rector:” Carpe Diem”,  traducida como:” vive el día “, o” aprovechar el día”. Sus métodos de enseñanza desentonan con el carácter conservador del  colegio. Su propuesta es lúdica, apuesta a la creatividad. Por ejemplo, cuestiona la propensión al conformismo, haciéndolos caminar libremente.

Frente a la tendencia a uniformar la marcha, les señala la dificultad de seguir cada uno su propio ritmo. Los induce, mediante este ejemplo, a valorar su propio pensamiento.  Hace arrancar (ante la sorpresa de los alumnos) la página de un libro que define la belleza de un poema con una ecuación matemática. Introduce frases literarias en un ejercicio de futbol. Los hace subir sobre los pupitres para ver las cosas desde otra perspectiva. Su objetivo es lograr “pensadores libres”. Desde ya, esta idea es cuestionada por el director e inclusive un colega de enseñanza considerará una exageración hablar de” pensadores libres de 17 años”. 

 Se va consolidando un vínculo fuerte con un  grupo de discípulos que potencia el espíritu rebelde propio de los jóvenes.

Ahora bien, ¿Qué nos aporta el psicoanálisis para pensar este tiempo de la adolescencia?

Freud inicia  “La Metamorfosis de la Pubertad” (6) diciendo:“Con el advenimiento de la pubertad comienzan las transformaciones que han de llevar la vida sexual infantil hacia su definitiva constitución normal.”

Sitúa así todo el peso de este período, que queda señalado como central en la vida de un sujeto. Lo menciona como el tiempo del segundo despertar sexual. Brevemente, recordemos que en esta “metamorfosis”  los cambios físicos llevan al varón a encontrar un nuevo fin sexual, es decir, la posibilidad del coito, abandonando total o parcialmente la masturbación infantil. Se abre entonces el camino al encuentro con un nuevo objeto y por lo tanto de la exogamia, ya que implica la elección de una mujer diferente de la madre. Finalmente, este proceso incluye el trabajo de tratar de unir las corrientes tiernas que quedaron adheridas a la madre y las corrientes sensuales que se dirigen a una mujer. Dicho de otra manera, éste sería un tiempo de corte, de pérdida del objeto autoerótico y por lo tanto de la construcción, en tanto la falta se abre lugar, de causa del deseo. Transición apoyada en la constitución fantasmática y por lo tanto poblada de fantasías, en la que se juega el pasaje del objeto de goce en el propio cuerpo a la posibilidad de buscarlo en el otro sexo, involucrando el nuevo fin sexual.

Se evidencia un empuje en dos dimensiones.  Por un lado el de un real biológico con notorias transformaciones,  y a la vez, el del discurso, ya que hay un Otro que dice sobre ello. “Cada púber, sea hombre o mujer, se las va a tener que ver con eso. Cambio en el lazo con el Otro que a veces se produce de manera más o menos salvaje, más o menos abrupta, más o menos tranquila: lo que es seguro , es que hay algo ahí que siempre acontece”. (7)

Lacan aborda esta temática en un texto que escribe en 1974, relacionado con la obra de teatro “El Despertar de la Primavera “de Frank Wedekind. Dice en el primer párrafo:
 “De este modo aborda un dramaturgo, en 1891, el asunto de qué es para los muchachos hacer el amor con las muchachas,  marcando que no pensarían en ello sin el despertar de sus sueños”. (8).

Los sueños y las muchachas no se hacen esperar en esta película. Nuevas identificaciones y nuevos ideales van tomando consistencia. Cada vez es más  fuerte el impulso de ir en contra de lo instituido.

La  manifestación del deseo que se pone en juego con la intención de producir marca frente a este Otro de la “Tradición y Disciplina”.

Los jóvenes se enteran que su maestro integró en tiempos de estudiante la “Sociedad de los poetas Muertos”, buscan información en él y de alguna manera encuentran la  invitación a recrearla.  En medio de la noche, de manera clandestina, se levantan y se dirigen en silencio hacia una cueva en el bosque.

Neil Perry, cumpliendo con retomar otra TRADICIÓN, da inicio a la reunión leyendo un párrafo de un libro de Thoreau, que Keating había dejado en su habitación:
"Fui al bosque porque quería vivir deliberadamente, quería vivir profundamente y sacarle el jugo a la vida. Para frenar todo lo que no fuera vida, para no darme cuenta en el momento de mi muerte que no he vivido".

En estas reuniones, uno a  uno vuelcan sus ocurrencias, poemas, relatos, música y  cada vez, culminan el encuentro cantando y bailando en un ritual colectivo. Consecuentemente van mostrando cambios e intereses fuera de lo académico, por ejemplo: Knox se anima a besar Chris, una  joven  por la que siente fuerte atracción, aún a sabiendas de que ella tiene novio, acto que lo hace receptor de una fuerte paliza.  Otro, Todd, a quien la idea de hablar en público lo aterroriza, logra con el estímulo del profesor, armar una espontánea y poética descripción. Mientras tanto Neil comienza a hablar de su interés por la actuación y consigue el papel central de “Puck” en la obra “Sueños de una noche de verano “de William Shakespeare. Por otra parte, Charlie, quien  introduce  mujeres en las reuniones secretas  y elige por  seudónimo el de Nuwanda, anuncia que escribió un artículo en el periódico escolar firmado por “la Sociedad de los Poetas Muertos”, donde exige que se acepten mujeres en Welton.

Los directivos reúnen a sus alumnos para descubrir quién fue el responsable del artículo. Charlie sorprende a todos haciendo sonar un teléfono en medio de la asamblea y simula recibir un llamado de Dios, quien se comunica  para ordenarle al director que debe recibir mujeres en la escuela. Es  castigado con golpes en las nalgas, pese a lo cual,  no delata a  sus compañeros. Keating no lo felicita  por su actitud, por el contrario le advierte que: “no es necesario sobrepasar los límites ni actuar de forma estúpida”.

Charlie pone en jaque los límites cuestionando los pilares de la institución y poniendo en ridículo a la autoridad, pero logra mantenerse dentro de los bordes, ya que pese a lo esperable no es expulsado. Para Neil, las cosas son distintas, comienza a dibujarse una encrucijada trágica cuyas coordenadas están dadas por su deseo de actuar que choca con la obediencia a la autoridad paterna. Al regreso del ensayo, en vísperas del estreno,  encuentra a su padre en la habitación quien lo regaña y lo intima a abandonar la obra.

El pesado silencio de este Otro que no escucha empieza a inundar al joven. La expectativa del Sr. Perry consiste en que su hijo estudie en Harvard y sea médico. Hace referencias al sacrificio que le ha costado, a lo importante que esto es para su madre,  y sentenciará: "Bastante mal me hiciste desperdiciando tu tiempo en esto de la actuación”…"Renuncia a la obra”..."Neil no vas a desilusionarme...". Es un padre que sabe que es lo mejor para su hijo de una manera monolítica, sin fisura, no necesita preguntarle.

Neil busca alguna alternativa al hablar con su maestro, pero este solo le indica el camino, a esta altura imposible, de mostrar sinceramente lo que piensa a su padre, con la ingenua esperanza  de que  entienda. Comienza a cifrarse la muerte en aquellas palabras, que en la boca del “Capitan”  tenían la intención de impulsar a la vida: …” no darme cuenta en el momento de mi muerte que no he vivido”…” Carpe Diem”, vivir el día que deja afuera la vida, a la manera de un hoy que con escaso horizonte va a cancelar la posibilidad de futuro.

Convencido que su padre nunca autorizará su deseo de actuar, le miente  a Keating acerca de esta charla y del  permiso como resultado. En la siguiente escena, llega el momento del debut. Sus amigos, junto al profesor, se dirigen al teatro.

Logra una excelente actuación. Cuando está desarrollando el monólogo en el final de la obra, ve ingresar a su padre, quien lo observa duramente y de pie desde el fondo de la sala. Al concluir la representación, irrumpe el aplauso y la ovación del público. Una vez tras bambalinas, mientras continúa la alegría y las felicitaciones por la puesta realizada, le comunican que su padre lo espera. Se encuentran en el recinto con las butacas ya vacías, Neil lleva en sus manos la corona de Puck  y el silencio cobra una consistencia que aplasta. Al salir del teatro sus compañeros lo  felicitan, pero Neil no puede detenerse, se ve obligado a volver a casa con su padre. También  intenta hablarle el maestro quien recibe una severa advertencia:” Keating, no te acerques a mi hijo.”

Ya en su hogar, reunido con ambos padres, el Sr. Perry lo interpela:” ¿Por qué  insistes en desafiarnos?”...”sea cual sea la razón, no te dejaremos arruinar tú vida”…, y determina: …”mañana dejarás Welton y entrarás en la Escuela Militar de Braden. Irás a Harvard y serás doctor”. Neil intenta cuestionar:”Son diez años más, es una vida entera, padre”, pero nuevamente, el encuentro es con un  Otro que no escucha y la dimensión del tiempo va opacándose. El Sr. Perry agrega:”No dramatices, haces que parezca una condena”…”tienes oportunidades que yo jamás soñé, no te dejaré desperdiciarlas”. Neil hace un último intento de hacerse escuchar, alcanza a decir: “Debo decirte lo que siento”….Su padre lo interrumpe:” ¿Qué? Dime qué sientes… ¿otra vez con el asunto de ser actor?, porque puedes olvidarte de ello”. El joven  solo puede decir:”nada”, ya que sus deseos son nada para las aspiraciones de este padre, que le demanda que no le falle, que no lo deje en falta.  El Sr. Perry da por terminada la charla y se retiran a dormir. Neil dice  para sí mismo: “Fui bueno, muy bueno”, frase con la que anuncia que el futuro ya ha sido cancelado, aún cuando en la trama de su vida todavía queda pendiente un acto.

Cito a Lacan: “El momento del pasaje al acto es el de mayor embarazo del sujeto, con el añadido comportamental de la emoción como desorden de movimiento. Es cuando, desde allí donde se encuentra – a saber, desde el lugar de la escena en la que , como sujeto fundamentalmente historizado, puede únicamente mantenerse en su estatuto de sujeto – se precipita y bascula fuera de la escena. Esta es la estructura misma del pasaje al acto.”(9).

Se han resquebrajado aquellos puntos de referencia que sostenían su subjetividad en una historia, en la escena desplegada en la “sociedad “con sus compañeros, con el “Capitán” Keating, con su vocación actoral.   Neil pone fin a su vida, deja como testimonio de su deseo la corona de Puck en el marco de la ventana abierta de su cuarto, ahora es un “poeta muerto”. 

El pasaje al acto intenta resolver la angustia saliendo de la situación causante, pasando a lo real, encarnando al objeto a. A la vez,  se presenta como una demanda desesperada que el sujeto dirige al Otro en el  intento extremo de horadarlo. Pero en este caso, choca con un padre que no puede escuchar (ni se ha enterado del suceder para el joven  sujeto) y que tampoco parece percibirlo luego del acto final. 

 

 

 

(*) El presente escrito ha sido leído como trabajo libre en el marco de las V JORNADAS DISTRITALES DE PSICOLOGIA DEL OESTE –“Lo actual de la práctica y las prácticas actuales. Subjetividades de época.
Desarrolladas el 29 y 30 de agosto de 2014, en la Universidad de Morón. Organizadas por el Colegio de Psicólogos de la Pcia. de Bs.As. Distrito XIV.





Referencias
1- Horacio Guarany, canta- autor, folclorista contemporáneo. Canción:”Si se calla el cantor”, 1973.
2-Freud Sigmund. “Obras Completas”. Ed. Biblioteca Nueva. Madrid-España, 1983. “Tres Ensayos para una Teoría Sexual”. 1905.”. “La Metamorfosis de la Pubertad”, página 1227.
3-"La Sociedad de los Poetas Muertos" o "Dead Poets Society". 1989. Director: Peter Weir. Guión original: Tom Schulman. Elenco: Robin Williams, Robert Sean Leonard, Ethan Hawke, Josh Charles, Gale Hansen, Dylan Kussman, Allelon Ruggiero, James Waterson, Kurtwood Smith, Carla Belver y Leon Pownall. Producida por: Touchstone pictures- Silver Screen partners IV.
4-Real Academia Española. Diccionario de lengua española, vigésima segunda edición. Madrid: Espasa, 2001. http://www.rae.es/obras-academicas/diccionarios/diccionario-de-la-lengua-espanola
5-Freud Sigmund.” En: “Obras Completas”. Ed. Biblioteca Nueva. Madrid-España, 1983. “Sobre La Psicología Del Colegial 1914”, página 1893.
6-Freud Sigmund “La Metamorfosis de la Pubertad”, en: “Tres Ensayos para una Teoría Sexual”. 1905. ”. En: “Obras Completas”. Ed. Biblioteca Nueva. Madrid-España, 1983, página 1216.
7-Recalde Marina (compiladora). “Púberes y adolescentes”. Lecturas Lacanianas. Ed. Grama. 2008, Buenos Aires. “El embrujo de la pubertad”, introducción, página 9.
8-Lacan Jacques “Intervenciones y Textos 2”, Editorial Manantial, Buenos Aires,2001. “El Despertar de la Primavera”1974, página 109.
9- Lacan Jacques “El Seminario de Jacques Lacan, Libro 10, La Angustia”. Ed. Paidós. Buenos .Aires.2006. Pasaje ala acto y acting out (clase 9 del 23/1/63), pg.128.



Bibliografía consultada
Amigo Silvia. “De La Practica Analítica. Escrituras”. Ed. Vergara, Buenos Aires, 1994.”Los Impasses Del Segundo Despertar Sexual”.
Lacan Jacques. “SEMINARIO 22, R.S.I.”. Versión Crítica - Edición completa. Traducción de la versión M. Chollet y notas de traducción de Ricardo E. Rodriguez Ponte. Clase 4. Del 21 de Enero de 1975.
Lacan Jacques. “El Seminario De Jacques Lacan, Libro 10, La Angustia”. Ed. Paidós. Bs.As.2006.
Muñoz Pablo D. “La Invención Lacaniana Del Pasaje Al Acto. De La Psiquiatría al Psicoanálisis”. Ed. Manantial. Bs.As.2009.
Paola Daniel, “Transadolescencia”. Editorial Letra Viva. 2007.
Recalde Marina (compiladora). “Púberes y Adolescentes”. Lecturas Lacanianas. Ed. Grama. 2008.
Shakespeare William.“Sueños de una noche de verano. Versión publicada en: espanol.free-ebooks.net/ebook/Sueno-de-una-noche-de-verano
Stevens Alexandre, Nuevos Síntomas en la Adolescencia. Conferencia dictada en la EOL- Escuela de Orientación Lacaniana . Sección Rosario el 13-03-01. Traducción simultánea de Marcela Errecondo, transcripción de María Eugenia Chaudesaygues. Versión autorizada pero no revisada por el autor.. www.eolsantafe.org.ar/index.../71-nuevos-sintomas-de-la-adolescencia
Thoreau Henry David.” Walden, o la Vida en los Bosques” Editorial Longeseller, Buenos Aires, 2010.
Wainsztein Silvia - Millán Enrique G, “Adolescencia. Una Lectura Psicoanalítica”. Editorial El Megáfono Buenos Aires. 2000.
Wedekind Frank, “El Despertar de la Primavera”, versión castellana de Pablo Peusner. Editorial Letra Viva. Buenos Aires. 2013